CONSTRUCCIÓNLOGÍSTICA

Alianza con el Estado, la solución a Puerto Busch

Firmeza y convicción en sus palabras. Esa es la característica que se percibe al dialogar con Fernando Tuma Gámez, más conocido como “Chacho”, por sus amigos, quien no duda en hablar claro al narrar su visión sobre la relación empresario – gobierno, sector logístico, polo de desarrollo del Sudeste boliviano y situación actual de la industria del cemento. Accedió a una entrevista durante el programa Frecuencia Negocios Digital que produce EP Multimedia, casa editora de Edifica Press.
Con la serenidad que le brinda la experiencia y conocimiento en el mundo empresarial, mismo que fue forjando en el país desde los años 60 con el grupo Tuma, comentó que en el área de construcción junto su padre implementaron la primera fábrica de pisos mosaicos hidráúlicos en Santa Cruz, puesto en ese entonces se utilizaba ladrillo común.
Posteriormente pusieron en vigencia la fábrica de mosaico granítico y mármol. Actualmente comercializan granitos negros chiquitanos producidos en las canteras de San Miguel, en Santa Cruz. Luego crearon Tumpar, empresa que importaba porcelanatos, sanitarios y griferías. Más tarde vendería la compañía y fundaría Matimport, que se dedica a comercializar productos como los de la marca acero Arequipa y porcelanato, sanitarios e insumos para la obra gruesa y fina.
Tuma también en el año 78 fundó Coceca, la compañía de Cemento Camba, de la cual es actualmente director y presidente, con la que invitaron posteriormente al grupo Votorantim de Brasil, el mayor productor de cemento en ese país (posee 22 fábricas), para que sea socio brindando tecnología y soporte, creándose Itacamba.
“Nuestro gran compromiso con nuestro pueblo fue que los compradores de cemento nunca más duerman en la calle para adquirirlo. Santa Cruz siendo el mayor consumidor de cemento no tenía fábrica, por lo que fue nuestro gran desafío de poner la primera fábrica”, manifestó.
Con evidente emoción recordó que su grupo empresarial invierte en la provincia Germán Busch hace 32 años, teniendo como uno de los íconos de su aporte al desarrollo de la zona el Hotel Pantanal que se fundó en la época de la construcción del gasoducto Bolivia – Brasil.
“Teníamos una región que podía convertirse en un polo de desarrollo, puesto que está al lado de una frontera con 200 millones de habitantes, con mucho futuro para aprovechar el mercado brasileño tanto de importación como de exportación”, apuntó.
El empresario enumeró burbujas o anuncios de desarrollo de la zona mediante megaproyectos por parte de anteriores gobiernos, que nunca se concretaron como el de la termoeléctrica gigante en Puerto Suárez, que permitiría exportar energía en vez de gas, obra que al final no se realizó.
Luego apareció el proyecto de la construcción del gasoducto de 3.500 kilómetros y 8.000.000 toneladas de cañería, que sí se llevó a cabo y en el que el grupo Tuma, junto a Bolinter, participaron tomando en cuenta su experiencia en movimiento de materiales de construcción, cemento y otros en la zona. Como apoyo a esta labor, se construyó también junto a ese mismo socio el Hotel Pantanal, para tener infraestructura de recepción de la gente que participaría del proyecto.
Otra burbuja fue la petroquímica, puesto que la planta de Urea se trasladó al Chapare. La tercera fue Mutún, puesto que se hablaba de una inversión muy grande por parte de la siderúrgica Jindal Steel & Power, pero al final no pasó nada, relató.
Otro anhelo de desarrollo de la zona que se concretó fue la fábrica el cemento en Yacuses, que se llevó a cabo gracias a la inversión privada y las garantías del Gobierno actual que proveyó gas natural y la seguridad jurídica.
“Podemos decir que también Mutún está en actividad, porque el gobierno ha adjudicado una siderúrgica de 500 millones de dólares a una constructora china y han empezado las actividades de la ESM, propietaria del proyecto y esa inversión es la que está volviendo a reactivar el proyecto de la provincia Germán Busch”, destacó.
Para Tuma el interés de 27 empresarios de Santa Cruz, al conformar una sociedad público – privada con el Estado para desarrollar Puerto Busch, permitirá al país contar con un puerto que no compite con los actuales de la zona, sino que son una complementación y permiten dar un giro a su economía que ha estado ligada a la explotación de recursos naturales como el gas y la minería, pero que ahora puede y debe generar agronegocios, negocios renovables para pasar de producir dos millones de toneladas a 14 o 15 millones, incrementando el PIB agrícola.

¿Usted confía en que esta vez se implementará con éxito y en corto tiempo estos anuncios de desarrollo del Sudeste del país?
Sí, yo creo que esta vez sí. Tengo fe después de haber vivido las anteriores burbujas. Anteriormente las tenía, los empresarios estamos obligados a tender puentes con los gobiernos. Entonces hoy en día vemos que después que hemos construido la fábrica de cemento y el gasoducto, la zona necesita logística y vemos que, como empresarios, no tenemos capacidad para ejecutarlos solos, puesto que estos megaproyectos requieren una única solución que son las empresas públicas – privadas. Creo que es el modelo que tienen funcionar para Puerto Busch para construir los accesos porque no adelanta que construyamos un Puerto si no tenemos los accesos financiados y en construcción: carretera y ferrocarril.

¿Cuáles son los tiempos para concretar estos proyectos?
Actualmente estamos por licitar en este mes (julio) la consultoría para hacer la licitación de la construcción de Puerto Busch. También el Ministerio de Obras Públicas, paralelamente prepara la licitación para la consultoría de la construcción de los accesos: sea carretera y ferrocarril. Los dos temas están corriendo en paralelo. Los privados queremos que en Septiembre estén preparadas estas consultorías para hacer las licitaciones correspondientes.

Por otro lado usted comentaba que va a ser muy importante mejorar la logística para ser más competitivos
Actualmente si queremos salir por el Pacífico, desde que salimos de Santa Cruz hasta colocar la carga al barco, gastamos entre $us 100 y 110. Cuando tengamos toda la infraestructura: las carreteras y los accesos a Puerto Busch estimamos bajar un 20% el costo hasta llegar al barco, para que todas nuestras importaciones y exportaciones sean más eficientes y competitivas.
No solo tenemos que implementar puerto y carretera, también tenemos que lograr que el gobierno autorice la circulación de camiones bitrenes. Hoy en día en Bolivia circulamos con un tracto camión con 25 toneladas, mientras que en Brasil y en el Mercosur hay camiones que llevan 72 toneladas, en Brasil ya hay incluso camiones con tres chatas. Queremos empezar con el bitren, que es un tractocamión con dos chatas lleva 52 toneladas. Para lograr esto lo que se necesita es una legislación y que la ABC, empresarios y transportistas efectúen un estudio de puente para reforzarlos, a fin de que un tractocamión circule con 52 toneladas. Ahí habrá economía de diésel, baja de costos de transporte y recién seremos competitivos en transporte rodoviario y automáticamente el ferrocarril va a tener que competir con los camiones.

¿De qué otra manera se puede bajar los costos de logística?
Nuestros camiones no tienen que andar ya a diésel, sino a gas, eso también es un costo qué puede bajar tremendamente la logística en Bolivia. En Puerto Suárez ya existen surtidores de gas para vehículos, habría que poner otro surtidor en Yacuses y otro en Ipiás. Con tres surtidores a gas la ruta sería totalmente transitable y los transportistas podrían adquirir camiones a gas que se utilizan en el mundo entero.

En el campo del cemento, se observa nuevas fábricas que se proyectan. ¿Cuál es la situación de esta industria?
Bueno, la realidad es que nuestro consumo a nivel de Bolivia es cuatro millones de toneladas año. Con el crecimiento que hemos tenido todas las fábricas privadas y ahora que el Estado está incorporando dos fábricas más, la capacidad de producción instalada en Bolivia llegará a ocho millones de toneladas.

¿O sea que se duplicará el stock de oferta?
Se va a duplicar la oferta, pero también hay leyes que está sacando el Gobierno, que van a incentivar el consumo de cemento. Por ejemplo una ley acertada es que en Bolivia todas las carreteras deben ser construidas ahora con cemento porque el asfalto es importado y Bolivia no produce el mismo.

Ustedes han optado también por la exportación
Si. En Itacamba, uno de nuestros éxitos ha sido exportar clinker y cemento a Paraguay. Ahora estamos exportando cemento paletizado al Paraguay que se ha viabilizado por la hidrovía, que está a 50 kilómetros de nuestra planta. También llegábamos a la Argentina, pero después de la devaluación del dólar se inviabilizo la exportación de cemento a ese país.

¿En general cuáles son sus índices de crecimiento en este año en relación a la gestión pasada?
Pese a todo la información que corre, de que la construcción está parada, podemos decir que la producción y nuestra comercialización ha crecido en 18% en este año.

Esos son datos bastantes alentadores para el sector
Creemos que el sector tiene y se siente una desaceleración pero no está parado. Creemos que en el sector de la construcción se está sintiendo una desaceleración que incluso hasta es razonable, porque en año electoral la incertidumbre política hace que el inversionista diga “voy a esperar a ver qué va a pasar en octubre”. En cuanto a la inversión pública, cabalmente estamos con los empresarios cruceños, peleando para que en este año electoral se terminen proyectos importantísimos y vitales para Santa Cruz, como la hidroeléctrica Rositas, proyecto Hub de carga de Viru Viru, proyecto San Ignacio – San Matías, porque San José – San Ignacio ya está en construcción y se van a asfaltar esos 300 Kilómetros para tener el otro corredor bioceánico de exportación y de importación.
¿En el plano personal que es lo que usted ha aprendido en el mundo de los negocios en estos años?
Yo soy bachiller de la nocturna, pero lo más rescatable que me ha dado la universidad de la vida es que uno tiene que ponerle fe y constancia a todos los proyectos. Esos dos factores son los que hacen que se viabilicen, además de la pasión que usted le pone, principalmente, en un país donde los proyectos como ustedes ven, duran 20 años y hay otros que están 100 años en la congeladora. Por eso insisto en que el sector privado, aliado con los gobiernos, es el que tiene que dinamizar la economía de Santa Cruz, que es la locomotora de Bolivia, a ella hay que ponerle todos los días rieles y durmientes. Entonces lo que yo puedo rescatar es que los proyectos una vez se los sueña y se los pone en papel, hay que añadirle constancia y fe que mueve montañas.

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