
Soat-C: ¿Una medida a medias?
A criterio de la FBSySO el seguro obligatorio Soat-C que lanzó el Gobierno para los trabajadores, no es más que es un paliativo con efecto placebo en materia de Seguridad y Salud en el trabajo.
Mientras la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (CADECOCRUZ) asegura que el Seguro Obligatorio para la Trabajadora y el Trabajador en el Ámbito de la Construcción – “Constructor Seguro”, lanzado el pasado 10 de mayo por el Gobierno de Luis Arce, es el resultado del trabajo de una agenda conjunta con la Confederación Sindical de Trabajadores en Construcción de Bolivia y las Federaciones de cada departamento; la Fundación Boliviana de Seguridad y Salud Ocupacional (FBSySO) señaló que camufla la verdadera protección integral al trabajador, que es la provisión del seguro social a corto plazo (Afiliación a la caja, para atender enfermedades comunes de él y su familia en primer grado, enfermedades profesionales -que aparecerán en el ocaso de su vida laboral- y la cobertura completa que da ante un accidente de trabajo); mucho menos de la protección ante incapacidades que da el seguro social a largo plazo.
No obstante, CADECOCRUZ indicó que entre las prioridades del sector está la creación de una Caja de Salud para los constructores, que brinde cobertura a empresarios, trabajadores y sus familias.
“Gracias a la excelente relación con la Confederación Sindical de Trabajadores en Construcción de Bolivia, trabajamos de manera conjunta y coordinada y tenemos avances importantes para concretar este proyecto”, sostuvo Javier Arze, Gerente general de la entidad que aglutina a los trabajadores de la construcción.
“Fue un esfuerzo, tanto desde el Gobierno nacional, el Ministerio de Economía y nuestra Asamblea Legislativa Plurinacional que hace posible que, desde hoy en adelante, nuestros compañeros que están dedicados a la construcción, puedan gozar de este beneficio”, resaltó el jefe de Estado, en el lanzamiento del nuevo seguro, que es el primero que beneficia al sector.
El Presidente dijo que el seguro es parte del paquete de medidas que emprendió este mes el Gobierno nacional, como homenaje al mes de los trabajadores.
El mandatario señaló que esta medida busca reducir las estadísticas que reflejan un alto número de accidentes que sufren las y los constructores, por lo riesgoso que puede resultar su trabajo.
El seguro costará este año 150 bolivianos y se lo podrá adquirir en cualquier oficina de UNIVida; permitirá cubrir gastos médicos por hasta 7.000 bolivianos en caso de accidentes y pagar una indemnización por 70.000 bolivianos en caso de que la o el constructor pierda la vida o quede en incapacidad total permanente.
El secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores Constructores de Bolivia, Valerio Ayaviri, aseguró que del 100% de los accidentes laborales en Bolivia, el 70% son en el ámbito de la construcción.
Al respecto, la FBSySO indicó que el SOAT- C, no cubre enfermedades, solo actúa cuando hay un accidente y tiene un monto limitado de gastos, el resto, lo cubre el empleador (o empleado).
Por ejemplo, si un trabajador pierde la mano en un accidente en la construcción, el seguro solo cubrirá el monto definido por ley, si existen más gastos, los deberá cubrir el empleador (Ley general del Trabajo, Ley de Seguridad de la construcción – concepto responsabilidad solidaria), quedando en una transacción desfavorable para el trabajador y convirtiéndose en un pasivo de seguridad con una lesión incapacitante permanente de un miembro de nuestra sociedad, apuntaron desde la FBSySO.
Esta medida provee una falsa sensación de seguridad reactiva, que solo buscará cubrir cuando el hecho no deseado ocurra, no tiene una visión preventiva que una afiliación al seguro social a corto plazo (cajas) puede dar.
La FBSySO insistió en que se debe reforzar el concepto descrito en la afiliación al seguro social a corto plazo (Código de seguridad social) y al largo plazo (ley de pensiones) y solo cuando esto ocurra, pensar en un seguro contra accidentes es complementario para ayudar al trabajador.
Seguridad en la construcción
Según la FBSySO, a finales del 2012 se conformaron comisiones para normar este sector. El grupo de trabajo de las autoridades miraron en los cánones propuestos por la Organización Internacional del Trabajo – OIT y se propuso que; como país, se ratifique el convenio # 167 (Convenio sobre la Seguridad y Salud en la Construcción). Mediante la ley 545, ley de la seguridad de la construcción del 2014 se oficializó esta intención en nuestro país.
Dos años y varias jornadas de trabajo después, se promulgó el DS 2936 – Reglamento a la ley de la Seguridad de la Construcción, aterrizando los conceptos técnicos para poder garantizar la seguridad de los trabajadores de este rubro.
Hasta el 2016, ya estaban definidos los mecanismos legales de seguridad y salud en el trabajo de este sector; pese a esto, persistían las muertes laborales. Es así que, en este intento de dar “mayor protección” a los trabajadores, se promulgó la ley 1155; estableciendo la obligatoriedad de contar con un seguro contra accidentes obligatorio para el sector de la construcción – SOAT – C.
A este conjunto de medidas técnicas legales, se suman las normas técnicas de seguridad – NTS, incluyendo la NTS 009 – PSST proyectos, que forman parte del bagaje de cumplimiento que debe tener las empresas asociadas al rubro de la construcción en el desarrollo de sus actividades.
Es un hecho sui generis, pues no hubo una solicitud de los empleados ni de los obreros (sindicatos de trabajadores de la construcción) para normar este aspecto. Fue llevado a cabo por una iniciativa propia del estado para asegurar este rubro peligroso en el país.
Con tanta normativa técnica, debería reducirse el nivel de fatalidades y accidentes en el sector, pero no fue así. Las medidas quedaron como una retórica legal que, sumados al poco control que ejerce el estado, se convierten en enunciativas únicamente. Lo real, es que se siguen teniendo accidentes en la construcción y se sigue lamentando muertes de aquellos que optan por esta profesión.




