
La inversión pública es la expectativa de las cementeras
La industria cementera se encuentra a la espera de una reactivación esta gestión, y la expectativa de la ejecución presupuestaria del sector público, así como el sector privado con las construcciones verticales.
Las cifras que se presentan en el gráfico son elocuentes. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a noviembre de 2021 se produjo 3.319.600 de toneladas de cemento en el país, lo que significa un incremento en relación al mismo periodo de 2020 cuando la producción llegó a las 2.921.756 toneladas.
Todas las cementeras que conforman la industria, en conjunto tienen una capacidad de producción aproximadamente de 7.200.000 toneladas al año, generando una capacidad ociosa en sus plantas del 50% en promedio.
En ese sentido los protagonistas de este sector indican que la recuperación de la economía en general y del rubro de la construcción en particular aún no es la óptima, y el reinicio de proyectos públicos y obras privadas es progresivo.
“En el año 2021, la demanda de cemento se incrementó, pero no a los niveles acostumbrados en el mercado”, dijo Juan Mario Ríos, gerente General de SOBOCE, a tiempo de señalar que por la lenta recuperación se vieron en la necesidad de acelerar su ruta de transformación digital.
Similar percepción tiene Alexander Capela, gerente General de ITACAMBA Cemento, quien remarcó que el dinamismo del mercado del cemento aún se encuentra un 10% menos que el 2019 según el INE, pero se espera que durante el 2022 finalmente se logre estabilizar el mercado. “A pesar de la pandemia Cemento Camba ha logrado tener un desarrollo importante en las ciudades de Cochabamba, Tarija, La Paz y el Beni, consolidando su liderazgo en Santa Cruz”, apuntó.

Durante este último año SOBOCE llegó a producir y comercializar alrededor de 1,6 millones de toneladas de cemento que provienen de sus tres plantas industriales ubicadas en Viacha, La Paz, Warnes en Santa Cruz y El Puente en Tarija, destacó Ríos.
Por su parte, FANCESA durante la gestión 2021, de enero a diciembre, produjo y comercializó más de 700.000 toneladas de cemento a nivel nacional, entre sus productos IP30 y IP40. También realizó su primera exportación de clinker al país vecino de Chile. Tiene previsto incrementar su cuota de mercado nacional, como también el ingreso a mercados internacionales con opciones de exportación a países vecinos como Paraguay y Chile, con cemento y clinker, respectivamente, dijo Alvaro Cuellar, gerente General a.i de FANCESA.
“De esta manera, se podrá reducir la capacidad ociosa de las líneas de producción, incrementando la participación de mercado a nivel nacional y exportando sus excedentes de producción a otros países” aseveró Cuellar.
La industria cementera se encuentra a la espera de una reactivación esta gestión en función a la ejecución presupuestaria del sector público.
“Nuestras proyecciones para el sector de la construcción y el mercado del cemento son optimistas, esperamos un crecimiento moderado, una ágil ejecución del presupuesto de inversión pública tanto nacional como subnacional y un gran empuje del sector privado”, dijo Ríos.
El año 2021, la inversión pública en el sector de la construcción fue muy reducida, las obras del sector público no representaron ni el 5% de los metros construidos en el eje troncal del país, sostuvo Cuellar.
La industria cementera considera que un elemento que podría favorecer tanto a Bolivia como al sector, es la construcción de carreteras que continúa siendo un pilar necesario para mejorar la competitividad del país, siendo de gran importancia que estas carreteras representen calidad y durabilidad.
Otra alternativa, según el gerente de SOBOCE, es reducir de manera efectiva la brecha del déficit habitacional en varios de los departamentos y sectores que requieren este elemento esencial en la vida de la comunidad.
Cuellar añadió también que para poder tener una reactivación económica en el rubro se necesitan políticas en primera instancia de inversión pública hacia proyectos como hospitales, escuelas, pavimento y alcantarillado de los barrios alejados, como también, el mantenimiento de todas las carreteras del país, utilizando en todos los casos, cemento de empresas bolivianas y dando también prioridad a las empresas constructoras nacionales para la ejecución de estas obras.




