Alexander Santana: “el reto es la diversificación relacionada”

El dinamismo del mercado inmobiliario permitió a esta empresa diversificar sus servicios e incursionar en la venta de lotes de terreno en un camposanto. Mi Rancho se caracteriza por la calidad de sus servicios y los precios accesibles. Su principal reto es crecer verticalmente.
Mi Rancho SRL una empresa comprometida en bienes raíces, cumplió 11 años en el mercado. Periodo en el que ha consolidado más de 40 proyectos y una cartera de clientes que bordea los 20.000. Incursionó en la venta de lotes para cementerio y apunta a diversificar su mercado para crecer verticalmente.

—¿Qué significa para Mi Rancho cumplir 11 años?
Es un hito muy importante para la empresa. Nos demuestra la confianza que han depositado los clientes en Mi Rancho y que nos hemos ido ganando con el tiempo, y sobre todo, que hemos cumplido la promesa hecha a nuestros clientes: facilitar un lote de terreno a las personas con mayor necesidad y que tengan una vida digna.
En estos 11 años estamos gozando de buena salud y del reconocimiento en el mercado, gracias a la confianza que han depositado los clientes.
—¿Cómo se consigue en el sector inmobiliario mantenerse y sobre todo crecer?
Esta empresa parte de un emprendimiento familiar, empezamos muy pequeños, como cualquier empresa. Todos nuestros emprendimientos se han caracterizado por tener buenas ubicaciones, la atención a los clientes y sobre todo los buenos precios.
Un aspecto clave, es que ofrecemos crédito directo, la mayoría de nuestros clientes no pueden acceder a créditos en los bancos, entonces nosotros creamos esa accesibilidad y puedan abonar según sus posibilidades. Los precios de los lotes son accesibles, con todos los servicios básicos y los papeles o documentación legal, listos para transferir.
La confianza del cliente nos ha permitido sustentarnos y crecer. Hemos tenido periodos duros, la pandemia nos golpeó fuerte, pero aún en la pandemia, cuando algunas empresas cerraron, Mi Rancho mantuvo su personal. Para nosotros el personal es fundamental, porque conocen a los clientes, sus necesidades y saben retribuirles.
—¿Cuántos proyectos han desarrollado a lo largo de estos 11 años?
Mi Rancho tiene más de 40 proyectos urbanísticos. En la zona Oeste tenemos Cumbre de Las Américas, son como 20 proyectos en esta zona.
En el área Norte tenemos Jordania, un proyecto reciente que tiene mucha aceptación. En la zona Este tenemos Los Guapomó, son ocho proyectos, Los Ametauná, La Tierra Prometida y un sinnúmero de proyectos en todas las zonas del departamento. La calidad y los precios accesibles permiten competir en un mercado difícil, porque hay muchas urbanizaciones y más proyectos.
—¿Cuánta gente ha sido beneficiada con los más de 70 proyectos?
En la actualidad tenemos una cartera de clientes que sobrepasa los 20.000 clientes. De esa cantidad, el 50% ya terminó de pagar su lote y están en vísperas de construir su vivienda.
Todos nuestros proyectos contemplan servicios básicos y pavimento, además de otras facilidades como transporte, parques infantiles, mercados, guarderías, incluso colegios que hemos construido con valores que sobrepasan el millón de dólares y, luego lo hemos cedido a la Alcaldía como Obra Social.
—¿Cuál es el porcentaje de urbanizaciones consolidadas?
Más del 50%, es un número aproximado.
—¿Durante la pandemia, cuál fue la incidencia, hubo mora?
Si. Y no creo que hayamos sido los únicos. Sobre todo la mora ha sufrido mucho, aunque tratamos de mantenerla en niveles saludables y equilibrados. En la época de la pandemia la mora se incrementó, pero con nuestros mecanismos de cobros a domicilio, digital, etc, se pudo evitar una alta mora.
—¿Cuántas personas eran cuando inició la empresa?
Cuando la empresa abrió sus puertas eran nueve personas, hoy somos 201 personas que trabajamos de manera directa.
—¿Sin duda, por la cantidad de proyectos y clientes se debe generar bastante movimiento en el sector de la construcción?
Si al sector de la construcción le va bien, al inmobiliario también. Pero en el caso nuestro, lo que vendemos son lotes de terreno, y en la parte que nos involucra tiene que ver con la construcción del pavimento.
Invertimos mucho en pavimento, y con eso ayudamos o contribuimos al sector de la construcción, contratando esos servicios.
—¿Cuántos kilómetros de pavimento han construido?
Cada urbanización tiene aproximadamente 7 kilómetros de pavimento, eso significa más de 250 kilómetros es inversión propia, que luego es cedida a la Alcaldía.
—¿Cómo se ve en los siguientes años y cuál es el principal desafío?
De ahora en adelante el tema pasa por la diversificación relacionada. Hoy Mi Rancho no sólo cuenta con proyectos urbanísticos, también hemos abierto un cementerio que estamos comercializando incluso entre los mismos clientes.
En algún momento también nos diversificaremos a vender no solo lotes de terreno, sino casas y edificios.
Santa Cruz tiene un crecimiento horizontal grande, pero el vertical recién toma fuerza, porque sino los servicios se vuelven muy caros.
Entonces el reto próximo es empezar a crecer verticalmente.
—¿Es para otro segmento? ¿Qué hay de la accesibilidad, un lote no es más costoso que un departamento?
Nuestro segmento de mercado siempre ha sido dirigido a las personas que no disponen de muchos recursos. En Santa Cruz se puede construir bien y tampoco tiene que ser demasiado caro. Construir una vivienda en un lote de terreno para el sector que no tiene acceso a crédito bancario, puede ser bastante económica con el mismo esquema de financiamiento propio. Pero seguiremos en el mismo segmento, el más necesitado y con crédito directo.
Aunque no lo crean, son muy buenos pagadores porque saben del esfuerzo que hacen para comprar su lote.